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martes, 1 de noviembre de 2011

Pequeña estrella sin luz.

Casi me veo obligada a actualizar esto. Y no es por ninguna razón importante, como no es importante esto que voy a decir. O mira, si, si es importante. Dejo una canción no conocida, de un grupo poco conocido, pero grande. Muy grande.

Pequeña estrella sin luz. uVe.




"Te escribo desde mi condena, donde las cadenas las creé yo mismo y no quiero escapar de aquí." 


Disfrutadla :)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Y respirar tan fuerte que se rompa el aire.

No.
Tal vez pueda seguir pensando que todo esto no es más que un cúmulo de millones de cosas diminutas que a mí se me antojan cual montañas. Tal vez pueda seguir sintiendo que me ahogo cuando tengo todo el aire del mundo, y tal vez pueda seguir escuchando gritos que desquebrajan mi mente, producidos por mí misma.
Tal vez las cosas sólo son así para mí. Pero aún así no dejaré de gritar con palabras mudas que necesito a alguien. Que necesito que alguien me coja la mano y me diga que no la soltará aunque no pueda alcanzar mi montaña, aunque no pueda ahogarse con mi aire, y aunque no escuche mis silencios. Sólo necesito a alguien que me mire a los ojos y comprenda, sin nada más, que lo que necesito es dejar de sentirme perdida, que lo que deseo es encontrar una manera de dejar de ser y a la vez ser. Que necesito desaparecer y existir. Que necesito dejar de pensar en la manera de dejar de pensar.
Sólo necesito a alguien que me ayude a dejar de ser yo, sin dejar de ser yo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

:')

Emoción. Creo que no se puede explicar de otra manera lo que se siente cuando te llaman por teléfono unas personas que, aunque no has visto nunca, las tienes como si las conocieras de toda la vida.
Nervios. Si, nervios al responder al teléfono. Porque sé que esto no pasa todos los días. Porque sé que se me ha olvidado llamarlas. Porque sé que puede que pase algún tiempo hasta que volvamos a hablar.
Y alegría. Porque sé que los 5, 10, 15, ó 20 minutos que hablemos, serán momentos de felicidad. Momentos en los que no pueder parar de reír. En los que todo parece irreal.
Adoro vuestros acentos. Adoro la manera de gritar que habéis tenido al escucharme. Adoro escucharos hablar, aunque me digáis que no sabéis donde estáis, o que os vais a regalar un látigo (jajajaja). Adoro estas conversaciones.
Gracias, por la llamada, y por hacerme reír. Por haber hecho una tarde aburrida, especial.
Gracias, en general. :D